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Un Licenciado Cabra por Francisco Quevedo

 

Él era un clérigo cerbatana, largo sólo en el talle, una cabeza pequeña, pelo bermejo. Los ojos avecinados en el cogote,

que parecía que miraba por los cuévanos.

Las barbas descoloridas de miedo de la boca vecina, que de pura hambre parecía que amenazaba a comérselas;

los díentes, le faltaban no sé cuántos, y pienso que por holgazanes y vagabundos se los habían desterrado.

Los brazos secos; las manos como manojo de sarmientos cada una. Mirando de medio abajo parecía tenedor o compás.

Traía un bonete los días de sol ratonado con mil gateras y guarniciones de grasa; era de cosa que fue paño, con los fondos en caspa.

La sotana, según decían algunos, era milagrosa, porque no se sabía de qué color era.

La cama tenía en el suelo, y dormía siempre de un lado por no gastar las sabanas.

Al fin, él era archipobre y promisería. Fuímos allá; comián los amos primero y servíamos los criados. Sentóse el licenciado

Cabra y echo la bendición. Comierón una comida eterna, sin principio ni fin.Trujeron caldo en unas escudillas de madera,

tan claro, que en comer una de ellas peligrara Narciso más que la fuente.

Decía Cabra a cada sorbo:- Cierto que no hay tal cosa como la olla, digan lo que dijeren; todo lo demás es vicio y gula.

Venía un nabo aventurero a vueltas de la carne (apenas), y dijo el maestro viéndole:-

¿Nabo hay? No hay perdiz para mi que se le iguale. Coman, que me huelgo de verlos comer.

Repartío a cada uno tan poco carnero que entre lo que se les pegó en las uñas y se les quedo entre los dientes,

pienso que se consumió todo, dejando descomulgadas las tripas participantes. Cabra los miraba y decía:

- Coman, que mozos son y me huelgo de ver sus buenas ganas. Llego la hora de cenar (pasóse la merienda en blanco);

cenamos mucho menos y no carnero, sino un poco de nombre del maesro: cabra asada.

- Es muy saludable y provechoso -decía- cenar poco, para tener el estómago desocupado. Cenaron,

y cenamos todos, y no ceno ninguno.

La Vida del Buscón

Francisco de Quevedo